
«Hola, mi nombres es Teur y vivo con sobrexigencias».
Este es el momento en el cual alguien me responde «Hola Néstor, aquí es Padrón y Licencias, el grupo que buscas es en la siguiente sala a la izquierda».
Lo cierto es que estas reuniones de autoayuda imaginarias me han sido de gran apoyo, y no sólo porque sesionamos el mejor día de la semana (miércoles a las 6:3pm… en punto… obviamente), sino porque parece que la edad de los 30’s están manifestando sus efectos… simplemente me es muy cansado seguir peleando por que algo resulte perfecto desde una métrica imaginaria, y si continuo eligiendo permanecer en aquella batalla, tendré que comprar vitaminas para seguir el ritmo y sinceramente no deseo adentrarme en otra riña, tragar píldoras y pastillas de un tamaño pasivo-agresivo por mi garganta.
Es por ello que he optado por seguir y practicar los mandatos de los 30’s:
- No pelearás por un 100 cuando te hayan puesto de calificación un 99.3… al menos no mientras sigas llegando a clases vistiendo crocs.
- Cuando tus pensamientos te inciten a sobreexigirte, te repetirás el siguiente mantra «todo estará bien. Al cabo, después podré pelearle al maestro».
- El resultado no es importante, lo importante es disfrutar del proceso, y más si durante el proceso te encuentras usando un par de crocs.
- Cuando sientas que la frustración y la angustia te invaden, escucharás la canción Tubthumping de Chumbawamba.
Si algún día te encuentras rodeado por pensamientos que te inclinan a sobreexigirte, recuerda esta visión de vida de mi amigo el diseñador:
Vivir con sobreexigencias, es como colorear con crayolas comestibles mientras te encuentras en el sexto día de tu dieta intermitente, y tu meta es llegar al décimo día con el dibujo completamente coloreado y 3 kilos menos. ¡Suerte!
I.D.N.


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