Feliz y gozoso año nuevo a todos mis amigos, familiares, conocidos, personas que tenía tiempo sin ver y que sí reconocí, personas que tenía tiempo sin ver y no reconocí, y personas que tenía tiempo sin ver y saludé pero no me reconocieron.
A mis amigos, familiares y conocidos les deseo mucha paz y felicidad. A las personas que tenía tiempo sin ver pero que sí reconocí, les deseo que dejen la brujería y renuncien a la eterna juventud (o compartan la membresía de su spa por la eterna juventud).
A las personas que tenía tiempo sin ver pero no reconocí, mi deseo para ustedes de forma muy sincera es, nada. Probablemente pasen otros 20 años sin vernos o en definitiva no nos veamos de nuevo, o de hacerlo, sólo tú me reconocerás dado que muy posiblemente para entonces haya adquirido la membresía al spa de las personas que tenía tiempo sin ver pero sí reconocí y por ende mi físico haya permanecido exactamente igual en su glorioso pero humilde encanto.
Por último, a las personas que tenía tiempo sin ver y saludé pero no me reconocieron, les envío para que me recuerden mi memoria publicada en el 2020 titulada «No se vendieron los libros, así que ahora tengo cientos de miles de ellos en mi casa y los fumigadores ya me la contaron que estoy a dos libros de atraer ácaros».
De nada.
¡Feliz y sabroso 2023!
Sinceramente, Néstor Teur (antes de adquirir mi membresía en el spa por la eterna juventud. ¿Esto ayuda a que el párpado izquierdo deje de caerse?)

