Días de mayo para recordar abril

La realidad es una cuchilla despiadada que separa al deseo y a la fantasía.

Su dolor es transitorio, y sin embargo deja casi inerte a todo aquél que es herido.

No avisa, sólo llama.
No mata ni ofrece vida.
No crece, pero tiene raíz.

No es real ni imaginativa, es parte y partes de todo.
No miente ni es franqueza, es locura para la cabeza.

Es incertidumbre y es guía.
Tiene fugas y una salida.

Castiga a todos con la conciencia y recompensa con nobleza.
No hay tiempo, hay encuentros y viene a mí sólo en momentos.