
Hablemos sobre esos momentos en los cuales nos hemos llegado a llenar de información, y poco de experiencias.
Me gusta imaginar el proceso de «elegir, filtrar y acomodar» como si fueran cada uno de los pasos que integran el ciclo de una lavadora; dejar que el ciclo siga su curso y se repita es lo que favorece que la ropa, en este caso uno mismo, se limpie de los excedentes de información.
Recuerda, lo más importante siempre será, que cada uno construyamos nuestra propia teoría partiendo desde nuestra experiencia y cosmovisión. Ninguna persona será más experta en nosotros más que nosotros mismos. Esa bella experiencia vale la pena protegerla, revelarla y nutrirla.
