Me disculpo por los poemas/introspecciones intensos desde el 2024 a este, o todo el demás material que se le asemeje.
En realidad jamás han sido planeados o con la intención de escribir sobre algo, han sido más bien resultado de espacios donde dejo que mi mente junto con mi experiencia interna me lleven.
No sé si he escrito sobre esto antes, pero cada cosa que escribo o diseño, siempre es pensado para mi. En realidad escribo y diseño para mí… Este espacio comenzó hace casi 10 años en Guadalajara en un café donde no bebía café, sino pura leche con vainilla… de vez en cuando un chai manzana-canela, otros chocolate, y muchos días más, sólo iba al café por su pan dulce… condenado, ni estaba tan bueno…
Empecé a escribir y a producir, pues necesitaba un espacio propio. Empezó como una cuenta de Instagram privada con un pseudónimo malechón pero bastante significativo para mí: Teur.
Lo saqué de dividir la palabra a-ma-teur, puesto que me identificó plenamente con su significado: «alguien quien ama algo». Algo así recuerdo la definición que leí en el libro de Austin Kleon, Roba Como Un Artista.
Mi intención nunca fue hacer público lo que hacía, sólo necesitaba un espacio para mi. Cuando decidí dar el paso de hacerlo público, fue con una sola meta en mente. A los 17 años, viví un episodio bastante intenso de lo que se le conoce como fobia social. Recuerdo que era tanta la angustia que sentía por ser percibido, observado o hasta pensado, que hubo un deterioro muy grande en mi calidad de vida.
Posteriormente, tuve dos episodios más de fobia social, siendo el penúltimo el que me impulso a hacer público lo que hacía. Pensaba que si le hacía frente poco a poco a esta fobia, terminaría por irse.
En realidad, hacer público lo que hacía no significaba que quería que fuera público. De hecho la idea de que mis pensamientos plasmados en el material fueran vistos por alguien más, eran suficientes para angustiarme toda la noche y no dormir… me aterraba hacerlo.
Recordándolo, creo que siempre fui muy considerado con aquella angustia, pues ella era quien me guiaba paso a paso en esta meta por sentirme cómodo con lo incómodo.
Había momentos donde hacía público mi perfil, y después de unos minutos lo volvía a hacer privado. Así fueron mis primeros pasos.

Cuatro años después, seguido de una muy enriquecedora desintoxicación de redes sociales durante la pandemia, cerré todas mis cuentas y abrí un blog… ese blog se convirtió después en este sitio web.
Este espacio lo he labrado con mucho cariño durante ya cuatro años; me encanta jugar con y en él. Es un espejo muy importante cuando necesito procesar algo, y no todo tiene que ver con asuntos incómodos o dolorosos… de verdad juego y me divierto «bien muchisisímo en él».
Me ha ayudado a ser «contrafóbico» con muchas situaciones, pero sobre todo, aquí suelo escribirle a mi niño interior. Aquí me comunico con él desde quien soy ahora, le hablo de mí, lo que aprendo, dónde me atoro, aquí me animo a cosas diferentes y desde luego, juego hartamente #EmoticonConCaraSonrienteEnseñandoLosDientesFrontales #YaReviséEnInternet #SeLlamanIncisivosSuperiores #LosMíosSonMuySuperiores #HayHartoIncisivoSuperiorPorElLadoDeMiPadre #QuéAfortunados #No?
Como diría Federica P. Luche y sin exageración: «siempre de los siempres de los siempretetotes… escribo para mí y para mi niño interior». Todo eso lo hago porque este es mi espacio, para mí.

Ahora, es una maravilla encontrarme con que este sitio web, es visitado todos los días por personas de todo el mundo… por cierto, hay alguien que se mete de Phoenix- EEUU todos los días, sea quien seas, yo creo que podremos ser re buenos amigos, escríbeme un correo… tienes buen gusto #EscurriendoHumildad #EmoticónDeNarciso #CuálSeríaElEmoticónDeNarciso? #ElDelDurazno? #GuiñoGuiño.
… Regresando a mi disculpa del primer párrafo… prometo que no me perdí, le llamo contexto a los párrafos anteriores no divagancia (empobreciendo el castellano, ¿qué tal? jajaj… o jkjkjkjk como cuando se te va el aire por otro lado). Al año pasado fallecieron tres seres queridos muy cercanos a mi en un lapso de cuatro meses… aunado a ello, en diciembre me veía yendo al hospital a despedirme de mi abuelo al mismo tiempo que mi abuela estaba en su casa «apagándose» como decían los médicos.
Entre todo ello, estaba estudiando un doctorado y una certificación en trauma; investigando y redactando una tesis; dando clases; y entre otros temas que trajo la vida a manera de combo (yo creo que andaba de liquidación por temporada y decidió repartir puros duelos).
Si bien, no he tenido el tiempo suficiente para procesar cada uno de los duelos, o para recuperarme de la carga de trabajo que viví desde el año pasado… este sitio siempre ha permanecido como mi espacio de procesamiento y de juego.
Cuando me extraño a mi mismo, porque los roles del psicoterapeuta o del docente pueden opacar la propia identidad si uno no es cuidadoso, regreso a aquí, como lo hago en este momento.
Hoy, particularmente quería escribir por jugar, y jugar para rememorarme a mi mismo.
No todo es duelo en la vida… la meta que me trajo a este sitio web fue la necesidad de hacerle frente a un episodio muy intenso de fobia social; por cierto, ya estoy bien y le agradezco cada paso en el que me guió la angustia. Ahora, mi nueva meta, y vaya que tenía tiempo sin sentir una meta con tanto propósito y sentido, es enamorarme de la vida.
Mi primer pensamiento al escribirlo fue intentar justificar y decir que «ya sé, es algo muy trivial o hasta cursi», pero no lo haré a pesar de que acabo de hacerlo (jkjkjkjk).
Yo hablo casi todos los días con mis seres queridos que ya no están en este plano, encuentro conexión al hacerlo. Medito casi todos los días, en ello encuentro una enorme paz y un sentido absoluto de vida al hacerlo, ahí es mi lugar seguro también. Juego con mis afirmaciones casi todos los días («encuentro paz en…», «siento emoción cuando…», «disfruto…», «hay amor en…», «entro a la vida en/cuando…») y las voy adaptando de acuerdo a mi necesidad y al contexto.
Ahora me doy más descansos y veo como algo muy muy muy muchototote (Federica P. Luche) necesario, dejar espacios en mi día a día para hacer actividades que me enamoren de la vida.
Una vez leí que hablar de lo que a uno no le ha funcionado suele ayudar mucho más, que hablar de lo que sí; claro, el autor hablaba desde un contexto de psicología clínica, pero le veo la misma importancia en esto también.
Nota a mi mismo: Néstor, no nos ha ayudado encerrarnos, aislarnos por el cansancio o fastidio… ni comer mucho chocolate, te afecta el sueño y después tenemos pura ciencia ficción por sueños y ya nos hace falta bajarle de la clasificación PG-13 a G, para toda la familia. Tampoco nos ha ayudado trabajar mucho, ¿te acuerdas cómo te secabas las lagrimas durante los recesos cuando dabas clases… el año pasado? Luego te secas con el papel de baño del Costco y ya se te quedó pegado un día en el surco nasolabial (pensé que se le decía «bocio»). Tampoco te ha ayudado vivir solo y hacer home office… aaah su chimichanga… qué pesado es hacer todo desde casa, sal más, súbete a la azotea con el vecinito el gato y date unos baños de sol con él y de paso le sirves unas croquetas a cambio de que te escuche.
Ah, esa es otra cosa, vives para escuchar mucho a los demás, qué padre, palmada en la espalda por ello, pero ya bájale, también necesitas que te escuchen, hablas con pura persona que ya no está en este plano y un día de estos te van a responder y te van a sacar un pedo… y para el colmo, tienes puro papel del baño del Costco y recuerda que ese te pega…
Sigue escuchándote, descansando, meditando, viendo The Big Bang Theory, The Office, Community y todo lo que tenga que ver con Betty White, seguro ustedes dos fueron íntimos amigos en otra vida. Continúa hablando con los no vivos y permítete sentirlos, porque ya lo has hecho y por ello eres muy afortunado (no tengo a menor duda de que me acompañan y me escuchan). Enamórate de la vida y sobre todo, guíate siempre por tu experiencia interna, confía en ella.
Te quiero Néstor…. oye, y revisa si aún te queda papel de baño… la humedad por las lluvias creo que te lo echó a perder.
